Bajo la piel | Sergio Carrión
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Bajo la piel

A veces deseo que te quedes sentado tantas veces a mi lado.
Días atrás soñaste con este instante, un día donde amar fuese más sencillo. Tirado en la cama reposa tu cuerpo de tristes ideas, se preparan tus ojos que permanecen cerrados
(soñar agota tus fuerzas). Días atrás frente a la piscina volviste a tener veinte años, reías te daba la luz el aspecto de quién tiene el corazón ligero. Sin que odies o recuerdes
aquellos viajes a lejanas ciudades. Aquí siempre estuvimos más cerca.
No separados por lo que no dijimos; en este punto de la vida nuestros deseos son más humildes, menos egoístas, realistas si es que existe alguna magia
escondida bajo la piel que no sepamos. Que nos haga ser atrevidos cuando dudemos, que nos permita ver al lado
la vegetación de los cuerpos, se iluminan al contacto. Nos hacen ver, luego estamos ciegos,
inciertos caminamos sin saber qué decimos, algo sobre el amor y el tiempo, algo de la vida que no tuvimos ¿y lo que tenemos?
otra oportunidad como la otra, en que todo se puede complacer si nos miramos, si dejamos de perseguir y detenemos
nuestras manos en el mismo punto

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