Viejos días | Sergio Carrión
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Viejos días

Los viejos días en que llegabas tarde, siempre te estuve esperando. No en vano hacía buen tiempo
Desperté y recordé qué había soñado. Es buena señal, por supuesto soñé con los animales. Que ellos sabían los pecados que hicimos, y aún así se acercaban a comer de las manos. No es igual en este mundo, pero hace buen tiempo.
Tú tienes tanto miedo de que ocurra algo (una catástrofe)
y yo temo que en realidad
no ocurra nada (¡y esa sea la catástrofe!). Que no nos queden gatos que acariciar ni personas a las que sorprender.
Solo debemos recordar que un día lográbamos la luz
sin tantas explicaciones. Que una mirada bastaba unas sencillas
palabras que hablasen de mañana. No es una revolución, no te acostumbres a la distancia. No dejes que decida qué espacio ocupa
entre las cosas que aún te importan.

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