Espacio temporal del ojo | Sergio Carrión
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Espacio temporal del ojo

No he visto tus ojos en tantos años, quizá cambiaron de color y eres
el cielo un instante después de cuando miro. El refugio de niños es ahora de nuevo un árbol, aprendamos a no necesitar dónde caer muertos (puede que estés sola).
Caminé hacia el mejor ángulo del horizonte, fui a sentir que el mundo no percibió nuestro peso
tan delicado
el último día en el que puedo asegurar el color de tus ojos.
Tenían un color no demasiado exótico, sin embargo cada cielo quiere tener algo de ellos
entre colores que esconden lo que en realidad no vimos. Algo más grande había
donde no nos llegó la razón. La mente no tuvo suficiente fuerza para dejar de buscar,
anhelado la tarde y jugar,
deseando volver a ayer
donde reconocemos las calles por donde nos toca salir;
ha llovido tanto sí y tanto ha brillado el sol. Es solo cuestión de espacio que llegue a saber
si tus ojos cambiaron de color.

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