Lugares confortables | Sergio Carrión
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Lugares confortables

Cuando la noche se suma
a tu extenso abrazo, y me pierdo más todavía
en un mundo de sombras y palmeras; el mar recuerda exactamente qué hicimos. Tu beso es todavía un niño que surge en la orilla. ¡Arrástrame en la corriente!, deja que encuentre mi sitio allí donde nadie pueda encontrarnos. Mi beso se inunda con tu boca.
Qué momento será
un eclipse de luna,
ilumina para que no nos alejemos. Si no se encuentran los cuerpos, de repente sentimos que estamos perdidos. ¿Cuánto duran los infiernos de la soledad? Tú sabes
el leve dolor de este cuerpo. Sus huesos pesan en el agua, su voz se agota frente al viento. ¿Hacia donde caminamos? (siempre el camino). O será mejor descansar entre las olas, en lugares confortables para el amor.

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