Palmeras | Sergio Carrión
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Palmeras

No es tan tarde para que vuelvas a casa y te acurruques bajo el agua de la ducha, dejando que se limpien de tierra las manos, y solo poder encontrarlas en mitad de la noche tranquilas y secas, firmes y dormidas, porque ya no se dice amor de aquel modo. Amor se dice en un roce que no significa uno, amor se siente amanecer en la mirada, es que nuestras manos se encuentren en mitad de algún sueño y pensar que nada estaría perdido, pese a la dureza de las espaldas. Un poco de barro queda
en tus pasos que me guían
y al cerrar los ojos veo el mismo mismo mar que nos alimenta; no deja que pasemos sed, atrae el abrazo de la luna. Ves?
Todavía no ha oscurecido.

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