Un único paisaje | Sergio Carrión
1663
post-template-default,single,single-post,postid-1663,single-format-standard,bridge-core-2.5.6,ajax_fade,page_not_loaded,, vertical_menu_transparency vertical_menu_transparency_on,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-24.1,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.4.2,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-9

Un único paisaje

He de dejar que te vayas
con el último baile del día, antes de echar a correr
recuerda
el camino que tomarás para ir a casa. No mires atrás, la tierra se ha distorsionado. El recuerdo más bello que tengas, céntrate en ese cuando pregunten tu nombre.

—¿Quién eres?…
y tú pensarás en un único paisaje que puedas seguir viendo. ¡Qué decisiones hemos tomado! Todo fue aquello que miramos tras los escaparates; ¿recuerdas lo que andamos hasta descansar?, agotamos las direcciones, reubicamos el corazón
constantemente en el pecho equivocado. Caíamos enfermos, siempre, dos veces al año. Durante tantos meses decías que Dios era un electrodoméstico más del hogar.
¿Cuál es en realidad tu nombre? Y qué es un nombre? Una forma de llamar al espacio en que estás.

Sin comentarios

Publica un comentario