Una tarde contigo | Sergio Carrión
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Una tarde contigo

Todos querían una tarde contigo, mirar tu sombra alargada en los bancos, poder decir que te vieron
sonreír a cámara. Porque solo ahora y no dentro de diez años, la mirada que tienes es la última para este atardecer. Me sobrecoges
por lugares que no comprendo, donde me llevas pero yo soy mortal. No creo en esas cosas!
¿Sabes entonces dónde estamos? ¿Qué ocurrió antes del tiempo? (antes del tiempo esperábamos un tren o hacíamos el amor). Todo fantasías para que la noche no nos aburriese. Fuimos tan lejos
en equilibrio sobre las vías. Ya no tenías tanto tiempo era la edad de perder ciertas cosas… Estoy a punto de hacer la mayor de las locuras, sincerarme. Cuando te diga que yo tampoco sé (exactamente)
qué motivo nos trajo aquí. Si fueron las ganas de huir o nuestro victimismo. Quizá buscaba tu piedad; yo también quisiera verte sonreír
en el banco de algún parque
y retener conmigo esa imagen
y poder mirarla en diez años,
encontrar cosas que no enferman, bellezas estáticas congeladas con el mismo sabor. De tus labios
No crecerá lo suficiente la noche para que olvidemos lo dulce del día. El destino sí, ese tatuaje en tus manos, nos invita a bailar pegados
canciones de hoy que a nada nos recuerdan.

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